Mujeres fueron apuñaladas en un bar de Tijuana

Dos estudiantes de UABC fueron apuñaladas dentro de un bar de Tijuana por negarse a bailar con un desconocido.

TIJUANA, Baja California.- Por negarse a bailar terminaron apuñaladas. Dos jóvenes universitarias que acudieron al bar “Green Witch” —ubicado en la Plaza del Zapato— fueron acosadas y violentadas por un hombre que hasta el día de hoy sigue prófugo de la justicia.

De acuerdo con la madre de una de las víctimas, Yuliana Campos, su hija y su amiga se encontraban al interior del establecimiento disfrutando de una salida entre amigas cuando un sujeto las abordó y las invitó a bailar.

A la primera que atacó fue a mi hija que se llama Yiret Daniela Pérez Campos. Se le arrimó y la empezó acosar sexualmente, mi hija le dice que la deje en paz, pero el tipo sigue de necio con miradas lascivas, faltándoles al respeto y en ese momento el tipo se retira. Me comentan mi hija y su amiga que él fue al baño  y del baño ya vino totalmente transformado y las empezó agredir y de nuevo a la que empezó agredir fue a mi hija”, expuso.

Las jóvenes estudiantes de Derecho en la Universidad Autónoma de Baja California recibieron una golpiza por parte del hombre que actualmente tiene abierta una carpeta de investigación por intento de feminicidio.

“Aventándola bruscamente al suelo y es por eso que ahorita mi hija esta lesionada de la mandíbula porque ella cayó de frente y ella se lastima la mandíbula y en ese momento se deja ir contra su compañera y amiga Jennifer y a ella la empieza agarrar a puñetazos y ella empieza a defenderla. Ahí es donde este tipo saca la mano y les empieza a dar puñetazos en el estómago, ellas no sabían que estaba armado”, aseveró. 

De acuerdo con Yuliana Campos, el sujeto aparentemente tenía en su poder un arma punzo cortante, posiblemente una manopla de acero ya que las heridas que les produjo fueron de consideración. La mujer explicó que su hija recibió un puñetazo a la altura de la espalda tras intentar defender a su amiga que se encontraba tendida en el suelo.

“No es cualquier lesión, cuando tu traspasas con una navaja o un cuchillo se ve la cicatriz, pero esto es como un hoyo. Haz de cuenta como si fuera un sacacorchos”, destacó.  

La madre de Daniela explicó que tras lo ocurrido el individuo huyó del bar, en compañía de otro sujeto no identificado. Lamentablemente, las jóvenes no recibieron el apoyo necesario del personal de “Green Witch”; de acuerdo con Yuliana Campos, su hija y su amiga fueron desalojadas del establecimiento dejándolas a su suerte y de paso sin sus pertenecías. Explicó que incluso uno de los meseros tomó por el brazo a su hija y la saco del lugar.  

Respecto a lo ocurrido con las jóvenes, la coordinadora de Escuadrón Violeta, unidad especializada para la atención de víctimas de violencia de género de la Secretaría de Seguridad Pública Ciudadana, Lorena Guerrero, explicó que la acción en la que incurrió el establecimiento es penado. 

“Cualquier ciudadano que omita el auxilio a una víctima se le ejerce una acción penal; ahí le compete a la Fiscalía atribuir responsabilidades en caso de auxilio en cualquier situación que sucedió ahí”, informó. 

La coordinadora de Escuadrón Violeta lamentó lo sucedido con las jóvenes. Sobre todo por la poca atención que recibieron por parte de elementos de la Policía Municipal. De acuerdo con la madre de Daniela —una de las lesionadas—, la corporación policiaca municipal no actuó conforme al protocolo de atención a víctimas.

“Ellas ensangrentadas, nadie las quería atender, ellas gritaban auxilio. Mi hija tuvo un desmayo, Jennifer tuvo un desmayo; estuvo horrible. Ellas no saben quién le llamó una ambulancia, pero ellos no fueron los del bar. Afuera, llega la ambulancia y mi hija empezó a ver muchas situaciones, no les querían dar sus cosas porque mi hija pedía sus pertenencias y ya no lo querían abrir”, explicó la madre de la víctima. 

Yuliana Campos indicó que la denuncia ya fue presentada ante la Fiscalía General del Estado, lamentó que en esta ocasión le tocó a su hija sufrir una agresión y acoso sexual. Sobre todo porque ella es activista en pro de los derechos de las mujeres y directora de la fundación Corazón Naranja. 

“Lamentablemente es triste, ya que yo soy una mujer activista y que levanto la voz por la mujeres y niñas que sufren cualquier tipo de violencia sea de cualquier género y lamentablemente hoy acudió mi propia hija a la fundación”, indicó. 

Con información de Carolina Vázquez.